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ALIMENTOS PARA QUEMAR GRASA: QUE NO DEBE DEJAR DE INCLUIR EN LA DIETA PARA ALCANZAR SU OBJETIVO

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Escrito por Enfoque

Generalmente, las personas consumen alimentos que aportan una cantidad considerable de calorías, las cuales en ocasiones no logran transformarse en energía, convirtiéndose en grasa. Esto ha llevado a catalogar los víveres como los principales causantes del aumento de medidas y muchos han optado por reducir su ingesta; sin embargo, la clave no está en cohibirse, sino en elegir aquellos que contribuyan a su erradicación a través del óptimo proceso del metabolismo: “Nuestro cuerpo la almacena para guardar fuerza, cumplir funciones endocrinas o incluso protegernos del frío; lo importante es brindarle las condiciones nutricionales adecuadas, evitando que acumule en exceso”, sostiene la coach nutricional integral del Institute for Integrative Nutrition en Nueva York, Consuelo Palma. A continuación, Enfoque Caribe compartirá los más destacados.

POMELO. Según la coach, consiste en “una fruta de bajo índice glucémico, rica en agua, fibra, vitamina C y ácido fólico; propiedades que le confieren gran poder antioxidante, mejorando la digestión y favoreciendo la absorción de nutrientes”. Cabe puntualizar que el pomelo es incluido generalmente en las dietas, pero si desea evidenciar sus características en el proceso de pérdida de peso la experta indica: “Esto solo es posible cuando se encuentra dentro de un régimen que evite desequilibrios nutricionales. Puede consumirse entera o incluirla en una ensalada refrescante”.

QUÍNOA. De acuerdo a Vicki Edgson, coautora del libro ‘Eating the alkaline way’, la quínoa ha sido tomada entre las opciones que posibilitan el reemplazo de la cebada y el trigo. Dentro de las características se destacan la energía que aporta al organismo dado a su contenido de proteínas, lo cual facilita mantener el tejido muscular mientras se reduce el adiposo. En cuanto a la preparación, “puede incluirse como merienda dulce, añadiéndole frutas secas, nueces y canela; o agregarle vegetales crudos y algo de aderezo para una refrescante ensalada”, sugiere Palma.

FRUTOS ROJOS. Sus beneficios apuntan a generar un estado de saciedad en el organismo que impide el consumo excesivo o innecesario de alimentos; en ese sentido, “gracias a su alto contenido en antioxidantes, ayudan a reducir el colesterol, favoreciendo la salud cardiovascular y luchando contra los radicales libres. Además, son las que mayor proporción de fibra presentan, con un índice glucémico reducido”, sostiene Palma. Como valor agregado, aumenta las defensas del organismo, permitiendo la desinflamación de los tejidos. Finalmente, la coach nutricional sugiere incluirlos en preparaciones dulces: smoothies, bowls o ensaladas.

CÚRCUMA. Este tubérculo, reconocido por las propiedades que contribuyen a la reducción de grasa, impide la generación del tejido adiposo. Asimismo, es termogénico, de manera que su ingesta desencadena el aceleramiento del metabolismo basal durante la digestión, posibilitando la disminución de las calorías que no logran transformarse en energía. Finalmente, la coach nutricional Consuelo Palma indica: “Para ser aprovechada por el cuerpo, debe estar en presencia de pimienta y aceite. Además, otra manera sencilla de consumirla es tomando en las noches una taza de leche dorada”.

ACEITE DE OLIVA. La ingesta de este óleo se ha popularizado, gracias a los increíbles beneficios que supone para la salud, entre ellos la disminución del apetito y los niveles de colesterol. Lo anterior, se debe a que está dentro de la categoría grasa monoinsaturada, convirtiendo o transformando la blanca en marrón, considerada como buena. La coach nutricional destaca que “es importante seleccionar un aceite de oliva que sea virgen extra de primera extracción en frío, y consumirlo crudo, es decir, evitar usarlo para cocinar a alta temperatura”.

AGUACATE. Entre las propiedades más destacadas de esta fruta, resalta la sensación de saciedad que otorga; lo anterior, gracias a la fibra y grasas monoinsaturadas que ostenta en su composición. Además, “mejora la absorción de nutrientes liposolubles y contribuye a la buena digestión”, sostiene Consuelo Palma. Asimismo, su consumo reduce el almacenamiento de líquidos en el organismo. “El aguacate es versátil y puede ser usado en batidos, ensaladas, salsas e incluso postres, pero controlando la cantidad y calidad de macronutrientes en nuestra dieta”, agrega la experta.

TÉ VERDE. El consumo de té verde, sin procesamiento, ha sido beneficioso para la pérdida de peso, ya que según la coach nutricional “se le confiere el poder de oxidación de la grasa y estimulante del metabolismo, ayudando a una más rápida descomposición de la misma, aumentando la velocidad de combustión de las calorías. Adicionalmente, favorece a nuestro hígado en su función de desintoxicación”. En cuanto a la ingesta, Palma recomienda beberlo en horas de la mañana, como un reemplazo del café, y tener cuidado con no incurrir en excesos.

CHILE. Este pimiento, distinguido por la picadura que produce al entrar en contacto con la lengua, cuenta con capsaicina, fuente generadora de esta reacción y que además causa el efecto termogénico, acelerando el metabolismo basal y “haciendo que consumamos más calorías durante la digestión”, sostiene la coach nutricional integral, certificada por en el Institute for Integrative Nutrition. Asimismo, la revisión sistemática compartida en la revista Appetite, expuso que contribuye en la disminución del apetito. En cuanto a la ingesta, Palma sugiere adicionarlo en salsas, finamente picado o encurtido, siempre evitando los excesos.

CANELA. Entre los resultados positivos que aporta al organismo destacan: “Disminuye los niveles de colesterol y triglicéridos, mejora la digestión, es antioxidante, ayuda a controlar la glucosa en sangre, entre otros, lo que la convierte en una gran aliada para disminuir la grasa dentro de un régimen nutricional adecuado”, expone Consuelo Palma. Lo anterior, se debe a que este endulzante natural contiene cinamaldehído, una sustancia que incide en el proceso. No obstante, la experta hace hincapié en la importancia de moderar su consumo, pues en exceso podría ser perjudicial.

SEMILLAS DE CHÍA. Contienen fibra y omega 3: “La primera nos ayuda con el tránsito intestinal y a mantenernos saciados; por su parte, el segundo contribuye a la disminución de los niveles de colesterol y a eliminar grasas de nuestro cuerpo”, explica Consuelo Palma. En ese sentido, la coach nutricional integral sugiere: “Para acceder al omega 3, moler las semillas e hidratarlas, incorporándolas luego dentro del desayuno en un pudín con leche vegetal y frutas, reemplazando el huevo; o simplemente añadirlas en las mezclas de pancakes, arepas y postres”.

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