CANCER MAMA P

EDITADO POR ENFOQUE CARIBE

Verónica Agudelo es una mujer que a los 26 años de edad —actualmente 27— fue diagnosticada con cáncer de seno. Un día percibió una masa pequeña en la zona, por lo cual decidió visitar al médico. Inicialmente le fue efectuada la ecografía y luego recibió la orden para la biopsia, estos exámenes permitieron establecer que se trataba de un cáncer ductal infiltrante, ubicado en el cuadrante inferior izquierdo y de tamaño no superior a los tres centímetros y medio. Luego de practicarse otros estudios, el oncólogo le indicó el procedimiento a seguir: “16 quimioterapias, posteriormente cirugía y probablemente radioterapia. Ahora ya terminé las radioterapias, pues mi cuerpo toleró muy bien el tratamiento, pero en ese momento todavía era incierto”, comenta Agudelo. En su caso, la quimioterapia logró desaparecer el tumor completamente y ya con la cirugía, explica Verónica: “Había que desherbar ese pedazo, por eso me realizaron la cuadrantectomía”. Hoy, debe recibir cada 21 días, durante un año, el tratamiento hormonal: “Es como un anticuerpo que ataca esa parte, porque mi cáncer tenía receptores hormonales positivos, pero no posee efectos como la quimioterapia”, concluye Verónica.  

Este tipo de cáncer se presenta a raíz del aumento de algunas células situadas en el seno, dicho crecimiento se evidencia con la generación de un tumor maligno. Cabe mencionar que es catalogado de tal manera cuando la masa, al crecer, penetra los tejidos cercanos o se propaga en otras partes del cuerpo, lo que también se conoce como invasión y metástasis. Al respecto, el médico cirujano y subespecialista en Mastología de la Universidad CES, Óscar Bonilla, expone: “Las células de todo el cuerpo están haciendo constantemente fenómenos de muerte y regeneración, es solo cuando la regeneración celular se hace descontrolada que aparece el cáncer”. No obstante, existe la posibilidad de que dichas protuberancias no impacten la salud de la mujer, pues aunque crecen de manera anormal, la propagación no se manifiesta.

El 19 de octubre se conmemoró el Día Mundial del Cáncer de Mama, ocasión en la que los Estados, a través de sus oficinas especializadas y organizaciones que trabajan la temática, encienden las alertas necesarias en materia de prevención y sensibilización frente a este padecimiento que anualmente afecta en Colombia a más de 8 mil féminas y ocasiona la muerte en alrededor de 2 mil, según cifras proporcionadas por el Instituto Nacional de Cancerología en el 2017. Las campañas principalmente apuntan a su detección temprana, por lo que mediante la identificación de los factores de riesgo —edad, antecedentes, obesidad, consumo de alcohol, etc.— es posible tomar a tiempo las medidas para su prevención, tales como la implementación de una alimentación saludable, realizarse análisis médicos, el  autoexamen de manera periódica, entre otras.

Luego del diagnóstico de la enfermedad, se procede a establecer los tratamientos aplicables mediante el análisis minucioso de variables como la tipología, tamaño y el grado en el que se encuentra el tumor; con referencia al tema, el subespecialista Bonilla sostiene que “lo más importante es evaluar la posibilidad de metástasis; por lo tanto, se requieren exámenes de estadificación que incluyen tomografías para valorar órganos en riesgo como el pulmón, hígado y los huesos”.  En este punto es indispensable tener en cuenta que estos “se encuentran basados en guías y recomendaciones internacionales, que de ser incumplidos por el paciente, terminaría por poner en peligro su salud y la vida”, precisa Bonilla. En aras de conocer a profundidad el proceso llevado a cabo para erradicar los tumores malignos alojados en el seno, a continuación Enfoque Caribe le presenta los tratamientos locales y sistémicos que existen contra el cáncer de mama.

LOCALES

CANCER MAMA 1

CIRUGÍA. “Es la base del tratamiento del cáncer de seno, se realiza en todos los casos”, sostiene el especialista. Las hay de diversos tipos: encaminadas a extracción del tumor o extirpación de la mama, indagar sobre la propagación hacia los ganglios linfáticos, restauración del área luego de la eliminación y, en casos avanzados, controlar los efectos presentados en el paciente.

RADIOTERAPIA. Los tumores malignos tienen una particularidad, y es que pueden aparecer nuevamente después del procedimiento quirúrgico. Por tal motivo, el médico Óscar Bonilla explica: “La radioterapia previene que ello suceda, en especial en cirugía conservadora o enfermedades localmente avanzadas”. Esto se consigue a través de haces de energía externa aplicados al cuerpo o una braquiterapia, efectuada al interior del seno mediante perdigones radiactivos.  

SISTÉMICOS

CANCER MAMA 2

QUIMIOTERAPIA. Consiste en aplicar medicamentos que contrarresten la generación del cáncer y sus efectos, por vía oral o a través de las venas, transportados por el torrente sanguíneo hasta llegar a las células afectadas. Actualmente se conocen dos categorías: “Neoadyuvante, que se realiza antes de la cirugía; y la adyuvante después de esta, especialmente útil en enfermedad avanzada”, agrega Bonilla.

TERAPIA HORMONAL. Se emplea cuando el padecimiento presenta sensibilidad a las hormonas de manera previa o posterior a la intervención quirúrgica, para suprimir la posibilidad de reaparición, o en caso de que haya hecho metástasis, con el fin de disminuir su tamaño. Los fármacos suministrados impiden la adhesión de hormonas a las células malignas o la generación de estrógeno luego de la menopausia.

TERAPIA DIRIGIDA. Utiliza medicamentos que obstaculizan el crecimiento y la propagación de las células cancerosas. Se considera como un procedimiento más efectivo que la quimioterapia, debido a que en esta última son atacadas todas las células en proceso de expansión, sin importar si son benignas; empero, en la terapia dirigida, la medicación afecta únicamente a las dañinas.

Pese a que los especialistas no recomiendan dietas específicas, sino que sugieren continuar con los hábitos alimenticios previos; Diandra Iguarán, una mujer que ha logrado superar esta enfermedad, expone en el blog ‘Solo es cáncer’ que tener una buena alimentación es primordial, pues según su experiencia y la de otras personas, esto contribuye a la disminución del tumor. Por tal motivo, fomenta el consumo de algunos alimentos que, asegura, generan este efecto, tales como: frutos rojos, jengibre, cúrcuma y té verde, además de aumentar la ingesta de frutas y cristales de sábila en las distintas bebidas. Finalmente, Iguarán hace hincapié en que aunque la quimioterapia dificulte la adopción de buenos hábitos por los efectos secundarios que produce, es imprescindible hacer lo posible por alimentarse correctamente y, así, evitar empeorar aún más el padecimiento.  

Compartir: