HIJOS PARA EL MUNDO P

EDITADO POR ENFOQUE CARIBE

La evolución en materia de tecnología e innovación ha traído consigo nuevos retos para las futuras generaciones. Por tal razón, la crianza de los pequeños se ve como una gran responsabilidad, pues de ello depende, en gran medida, la personalidad que desarrollarán y las decisiones que tomarán en el transcurso de la vida. Ritzy Boom, psicóloga con experiencia en el tratamiento infantil, expone que: “El mundo cambiante tiene muchos aspectos positivos, pero la clave está en la regulación. La tecnología ofrece oportunidades que deben ser bien manejadas, sobre todo en la etapa de crecimiento, es decir, primera infancia e infancia intermedia”. No es un secreto que los progenitores tienen un anhelo en común: ser testigos del éxito de sus hijos desde diferentes ámbitos; verlos como seres fieles a sus valores, conscientes de las necesidades que aquejan a la humanidad y artífices del buen liderazgo: “El entorno de los adultos ha cambiado y, por tanto, lo que el niño ve y escucha debe ser acorde. La educación debe estar encaminada a potencializar las habilidades sociales para vivir en el contexto actual”, explica Fernanda Restrepo, directora general de la fundación Ni Una Palmadita.

Aunque no existe un camino que conduzca a los pequeños hacia el éxito, en la crianza pueden incorporarse ciertas tácticas con el fin de estimular, a lo largo de las diferentes etapas del desarrollo, habilidades que les permitirán adaptarse a los cambios, teniendo la posibilidad de obtener aquello que alguna vez creyeron posible: “Una de las herramientas que deberíamos tener es que el niño aprenda a conocerse, identificar aquello que lo hace único y disfrutar las pequeñas cosas de la vida; además de ser disciplinado, manejar la inteligencia emocional y ver lo positivo de los errores, sin sentir culpa patológica”, expresa Boom. Por su parte, Restrepo resalta la importancia de que “el adulto deje de pensar que es el dueño del menor y que lo controla. Cuando eso ocurre, comienza a ver que es una guía y, pese a las equivocaciones, su creatividad —la del adulto— puede llevarlo a idear maravillosas estrategias para darle las bases particulares al pequeño”. A continuación, Enfoque Caribe le presenta 6 opciones que le permitirán preparar a su hijo al ambiente volátil del mundo.

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ANIMAR A EXPLORAR NUEVOS INTERESES. En este punto Boom aclara que: “La exploración es una de las fases indispensables, sobre todo en la primera infancia e intermedia. Si ya se sabe que es bueno y tiene cierto talento, hay que crear un espacio para que pueda desarrollarlo”. Por esto, es de vital importancia pedir a los pequeños que elijan las 5 o 10 experiencias más significativas que hayan tenido en el transcurso de su existencia. De su respuesta, obtendrán posibles opciones para estimular y así determinar las habilidades que poseen. En un futuro pueden continuar el proyecto con el cual tal vez dejen una huella en la sociedad.

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ENSEÑAR A ACEPTAR LOS COMENTARIOS POSITIVOS O NEGATIVOS. La tolerancia es un valor fundamental que les ayudará a los pequeños adaptarse con facilidad a cualquier entorno, y consiste en enseñar a escuchar las opiniones de los demás, sin tomar una actitud desafiante u ofensiva. La manera de hacerlo está muy ligada al actuar de los padres, dar un buen ejemplo es la clave: “Debemos trabajar en desplegar las destrezas que queremos transmitir a los niños, debido a que no solo es importante decirles y enseñarles, sino que, también, es imprescindible brindar un modelo asertivo, donde además es válido sentirnos mal cuando otros nos hacen comentarios negativos”, sostiene Restrepo.

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DESARROLLAR LA CONFIANZA EN SÍ MISMOS. Inicialmente, es necesario brindarle al menor la oportunidad de hacer ciertas actividades por sí solo —las tareas, recoger los juguetes, etc. — Seguidamente, cuando sus resultados sean positivos, elogiarlo por el buen trabajo ejecutado; para ello, puede recurrir a frases como: “Estoy muy orgulloso de ti” y “buen trabajo”. En caso contrario, animarle a seguir adelante. Cabe destacar que: “No se puede generar una personalidad expansiva, en donde todo es concedido; hay que establecer límites y generarles confianza, pero mostrarles qué es y no permitido; ahí es importante la implementación de reglas a tiempo, además del seguimiento de los padres”, indica Boom.

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AYUDAR A CONVERTIR LOS INCONVENIENTES EN OPORTUNIDADES. Los padres de familia generalmente ponen todo su empeño en enseñar al menor a realizar las tareas; sin embargo, el tema se complica cuando se tiene que lidiar con aquellas situaciones que no marchan como se esperaba. Por eso, Restrepo aconseja: “Darle la vuelta al error y describir la situación —creando consciencia—; luego preguntarle: ¿Qué debemos hacer ahora? —estimulando la resolución de problemas—; finalmente, guiarlo en el desarrollo de la solución, mostrándole cómo hacerse responsable de sus actos”. De esta manera, sabrá que los errores existen, pero que eso no lo hace malo, sino un ser humano que debe tomar decisiones.  

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ENTRAR EN CONTACTO CON NUEVAS INVENCIONES. Mostrar a los pequeños las grandes evoluciones tecnológicas y la manera cómo aportan al desarrollo de la sociedad, es una estrategia muy eficaz. Lo anterior se debe a que esto tiende a impresionarles y los incentiva a imitar aquellas cosas que les son atractivas. Puede encontrar múltiples opciones para ponerlos en contacto con las nuevas invenciones visitando museos, visualizando canales en YouTube, entre otras; la idea es que se expongan a este tipo de avances; asimismo, “anclarse a la parte educativa, pues existen diferentes programas de Colciencias o de cada distrito, que tienen implementado esto y a veces se desconoce”, precisa Ritzy.  

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CULTIVAR VALORES PARA LA VIDA.  “Se realiza a través del diálogo y el ejemplo. Los hechos hablan más que mil palabras y es cierto que muchas veces el niño no puede escuchar lo que el padre dice, pues las acciones del progenitor opacan”, explica Boom. Enseñar y modelar características como la amabilidad, el optimismo, responsabilidad y respeto, son claves. Sin importar que el pequeño sea tímido o no, es imprescindible enseñar las señales verbales y no verbales necesarias en las relaciones interpersonales; además, esto también le permitirá modificar su comportamiento hacia uno más sociable en el que muestre interés por quienes le rodean y sea inclusivo.  

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