ACEITES P

EDITADO POR ENFOQUE CARIBE

Los aceites esenciales son obtenidos de diferentes partes de las plantas: semillas, hojas, tallos o raíces; por esta razón, poseen propiedades fisicoquímicas que los hacen participes de la cosmética, porque favorecen el cuidado de la piel y otros tejidos, pues son regeneradores celulares e hidratantes. Asimismo, su composición generalmente volátil —cambian rápidamente de estado líquido a gaseoso—, ha permitido que sean utilizados en masajes relajantes y aromaterapia, puesto que ingresan por las vías respiratorias y luego, directamente, al torrente sanguíneo; además, en el hogar pueden servir para desinfectar o aromatizar. Entre las principales características de estos óleos, que los hacen excelentes para el cuidado del cuerpo y la mente, están: la regulación hormonal, aumento de la inmunidad y energía, favorecimiento de la digestión, funcionamiento cerebral y el control de los problemas relacionados con la ansiedad, estrés o fatiga mental.

Como consecuencia del proceso que se lleva a cabo para extraer estas sustancias, tienden a ser altamente concentradas; por lo cual, se debe tener cuidado al momento de utilizarlas. En cuanto a la ingesta, es necesario verificar que los aceites esenciales estén categorizados como GRAS —generalmente reconocidos como seguros, según sus siglas en inglés— por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos —FDA—, esto quiere decir que son aptos para el consumo. Seguidamente, adoptar las medidas correspondientes, pues, generalmente, se recomienda diluir una gota del extracto por cada 4 onzas de agua, cucharada de miel o capsula vacía. Adicionalmente, leer detenidamente las indicaciones de cada elemento, ya que detallan los posibles usos; por ejemplo, la marca Young Living tiene una línea llamada Vitality, especializada en el uso interno; mientras dōTERRA especifica en cada producto el modo de empleo. A continuación, Enfoque Caribe le presenta algunos óleos esenciales, con sus respectivos beneficios y las precauciones a tener en cuenta.

ACEITE 1

ACEITE ESENCIAL DE LAVANDA. Su principal particularidad es la facultad para potenciar el efecto de otros aceites esenciales o tratamientos naturales, por lo que se recomienda usarlo para obtener mejores resultados. Es sedante, razón por la cual alivia los síntomas de depresión, nerviosismo o insomnio. Su capacidad antiespasmódica es efectiva para el tratamiento de infecciones en la garganta. Asimismo, es antiinflamatorio y analgésico. En algunos casos, ocasiona dificultad respiratoria, visión borrosa, náuseas, vómito o diarrea.

ACEITE 2

ACEITE ESENCIAL DE LIMÓN. Ostenta múltiples beneficios para la salud, ya que ayuda a la cicatrización, artritis, hemorragias nasales e infecciones bucales; disminuye la fiebre, estimula el sistema inmunológico y circulatorio; combate la migraña, controla el estrés y la ansiedad; además, funciona como bactericida, diurético, tónico venoso, antirreumático e hipotensor. En el cabello, controla la aparición de caspa. Si hará uso de él, es importante no exponerse al sol tras su aplicación, ya que puede ocasionar quemaduras o manchas.

ACEITE 3

ACEITE ESENCIAL DE EUCALIPTO. Es expectorante, bactericida y cicatrizante; por esto, previene infecciones en la boca, mejorando la salud dental. También calma los dolores musculares y, gracias a que elimina el exceso de grasa, combate el acné. Estimula el flujo sanguíneo en el cerebro, lo que permite oxigenarlo, obtener calma y aliviar el agotamiento mental. Debe tener en cuenta que, si no hace un uso adecuado del aceite esencial de eucalipto, puede ocasionar dermatitis o eczemas; además de ello, náuseas, diarrea o dolor de estómago.

ACEITE 4

ACEITE ESENCIAL DE MENTA. Sirve para combatir la bronquitis, ronquera y es conocido como el mejor expectorante entre los aceites esenciales. Funciona contra los dolores de cabeza, síntomas premenstruales, dolores musculares y estimula la sudoración, permitiendo disminuir la fiebre. Alivia las quemaduras solares y mejora la digestión de los alimentos. Si padece enfermedades neurológicas o epilepsia no debe usarlo, tampoco lo aplique muy cerca de los ojos, porque causa irritación; ni lo utilice por prolongados periodos.

ACEITE 5

ACEITE ESENCIAL DE LEMONGRASS. Extraído de la hierba de limón o limoncillo, es usado como aromatizante para los alimentos y bebidas, sobre todo en la culinaria tailandesa. Es bactericida y estimulante, combate infecciones del sistema respiratorio o digestivo, ayuda a bajar la fiebre, disminuye los dolores de cabeza y sirve como calmante en las situaciones de estrés o nervios. Es útil después de ejercitarse, ya que alivia las dolencias en los músculos, articulaciones y ligamentos. En ocasiones, puede desencadenar irritación en la piel, por lo cual debe ser muy cuidadoso con su uso.

ACEITE 6

ACEITE ESENCIAL DE ÁRBOL DE TÉ VERDE. Es fungicida, antiviral, cicatrizante y repelente de insectos; trabaja como antiséptico, evitando infecciones en las heridas o quemaduras. En el cabello, disminuye la caspa y problemas de piojos. Combate todo tipo de afecciones en la piel, principalmente aquellas producidas por hongos en los pies. Para resfriados, bronquitis, congestión nasal, tos o sinusitis, puede utilizar un humidificador o realizar masajes en el pecho y espalda. Finalmente, no debe ingerirse, porque podría provocar reacciones adversas como enrojecimiento o hinchazón; tampoco utilizarse por mujeres embarazadas, ni niños pequeños.

ACEITE 7

ACEITE ESENCIAL DE YLANG-YLANG. Trabaja como sedante en el sistema nervioso, es antiséptico, hipotensor, antiespasmódico, astringente y equilibrante. Funciona como regenerador celular, por lo cual estimula el crecimiento del cabello; además, disminuye cicatrices y regula la grasa en la piel, propicio para controlar el acné. En el hogar sirve como desinfectante y repelente de mosquitos. Debe tener en cuenta que su uso desmedido puede producir jaquecas o náuseas, no es aconsejable aplicarlo directamente sobre la piel, ni ingerirlo; asimismo, evitarlo si está en embarazo.

 

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