MADRES PRINCI

Por: Fabrina Acosta Contreras

¿Qué es ser madre?, ¿qué es ser mujer?, ¿será fuerza, perseverancia, ternura, entrega, dedicación, originalidad, carácter?, es eso y mucho más, es útero de amor, paz y ejemplo; así son las mamás, una nota musical que sorprende, poesía que día a día se reinventa, esperanza colorida que nos envuelve.

De este modo, es preciso delimitar el concepto ‘vientre’ de la función ‘parir’, lo cual ayuda a desmitificar su representación, pues no somos exclusivamente objetos reproductivos, sino seres pensantes capaces de engendrar ideas y acciones que revolucionan el mundo. En este sentido, al afirmar que las féminas son seres fructíferos, es porque las extraigo de la limitada visión biológica de dar a luz y las ubico en un cosmos de libertad, que permite el desarrollo de la creatividad, liderazgo, sororidad y femineidad.

Por ello, hay guerreras que sin haber traído al mundo bebés, son mamás de grandes iniciativas y logran inspirar, conmueven al planeta y lo transforman; es decir, son líderes genuinas, esas que no se le arrugan a nada, que se alimentan más de la acción de levantarse, en lugar de resignarse a la derrota. Nosotras somos la estirpe productiva que tiene partos por doquier, no solo los biológicos, sino aquellos mágicos, sociales, innovadores y amorosos que dirigimos; por eso, seguimos en un incesante ejercicio de guerra y re-evolución constructiva.

Como féminas del Caribe: coloridas, indígenas, afro, campesinas, urbanas o políticas, tenemos el poder para construir, tejer, movilizar y transformar; somos el vientre que posibilita los linajes y milagros que representan la lluvia de vidas que de nuestro cuerpo fluyen.

 

MADRES 1

 

GUERRERAS DE LA VIDA

No hay que esperar una fecha especial para recordar la importancia de las mujeres y madres, pues cada día es una oportunidad para agradecer al planeta por haber podido nacer de un vientre escogido para nuestra fecundación y recordar que son las guerreras de la vida, que renuncian a sus horas de sueños para amamantar; quienes aprenden a ser modistas, profesoras, enfermeras y muchos roles más. No hacen un curso para entregarse al infinito por ciento, sino que naturalmente su vida se dispone a ese hijo(a) que ha parido; y ese espíritu se despliega en diferentes aspectos: cuando se es tía, abuela o madrina; toda mujer se convierte en un universo materno que ama plenamente.

MADRES: TEJEDORAS DE AMOR

Un país tan diverso como Colombia, donde negras, mestizas, indígenas, raizales, Rom, habitamos aún desde los disensos, lo cual nos convoca a vivir y explorar de manera amplia la humanidad, es decir, a ser integradoras. El reto está en comprender, respetar, amar la libertad del otro u otra y descubrir que la diferencia que creemos nos aleja, puede ser la oportunidad para construir armonía. Nuestra condición diversa y universal nos debe llevar a saber y reconocernos cercanas a las demás, desde una categoría plural e incluyente que permita percibirnos como nosotras —lo que se conoce como sororidad—, porque somos fuertes, valientes, perseverantes y apasionadas, impregnamos el mundo de infinitas magias y creatividades; esa es la casta de la mujer, y en mayores dosis, de aquella que es tejedora de cariño.

MADRES DEL CARIBE

Con la intensidad del mar, la potencia de la brisa de verano, la imponencia de los cactus guajiros y la hermosura de un vallenato; son ellas la inspiración perfecta para ejercer la fuerza de afecto, donde merecen un constante reconocimiento por realizar la única profesión que no se estudia, pero que se hace con la mayor especialización: ¡Ser mamá!

 

Feliz día y vida a todas aquellas que, incluso, entregan parte de su existencia para que sus hijos e hijas sean felices. Un merecido reconocimiento por ser poesías vivas que riman con todo lo que represente amor.

Compartir: