Crédito fotográfico: Thai Falcon

Crédito fotográfico: Thai Falcon

 

EDITADO POR ENFOQUE CARIBE

Diandra Iguaran nunca pensó recibir el diagnóstico que cambiaría su vida por completo; pues, cuando su hijo Martín —actualmente de un año, apenas tenía cuatro meses de nacido, le notificaron que padecía cáncer de mama. Durante la enfermedad pasó por múltiples quimioterapias, una mastectomía, la cual tuvo que retrasar luego que le descubrieran trombosis yugular; y las secuelas dejadas por el tratamiento químico. A pesar de las circunstancias, se ha caracterizado por ser una mujer apasionada, que disfruta viajar, conocer otras culturas, leer, escribir y compartir con seres humanos que tengan el alma feliz, generosa y no le teman a los cambios ni retos; asimismo, se define como “una persona de espíritu libre y alegre, que cuida de sus mayores tesoros: Dios y la familia”. En medio de los momentos de desesperanza, no se limitó y siguió cumpliendo con sus propósitos y deseos, razón por la que creó el ‘blog’ ‘Solo es cáncer’, como un método de sanación espiritual y emocional.

No obstante, luego de recibir su parte como paciente en remisión—desaparición de los signos y síntomas de cáncer—, aún le quedaba una prueba más por superar, debido a que Frank Pacheco esposo sufrió un terrible accidente en un vehículo playero; el cual, por un giro a alta velocidad, terminó volcándose y la estructura superior del auto cayó sobre la parte baja de su antebrazo, muñeca y mano, ocasionando un grave daño en esta área. Con el fin de salvar la extremidad, ha pasado por 23 cirugías, en las cuales los especialistas han reconstruido y recuperado los tejidos óseos y musculares que perdió en el incidente. Ante lo acontecido, Diandra rememora que: “Esos momentos fueron más duros que mi propia enfermedad; me desmoroné, no entendía porqué la vida se encargaba de dañar nuestros momentos de más plenitud; pero, con los días, fui recobrando esa paz que mantuve en todo mi proceso, ya que pasó lo sobrenatural y la recuperación de Frank fue sorpréndete, incluso para los propios médicos”.   

Un día normal en la vida de Diandra Iguaran inicia invirtiendo tiempo de calidad en sus hijos; mientras alista a Luciana para el colegio, atiende al bebé; después, asiste a los controles del tratamiento contra la enfermedad. Más tarde, estudia para su formación como ‘coach’ y escribe para el sitio ‘web’; entre las publicaciones se pueden encontrar relatos sobre cómo se enteró de su estado, las intervenciones quirúrgicas a las que tuvo que someterse y los miedos que enfrentó para salir victoriosa de esta prueba; asimismo, comparte con su comunidad de lectores la dieta saludable que implementa, haciendo énfasis en los alimentos que recomienda, y ‘tips’ prácticos para ayudar a aquellos que estén pasando por eventualidades similares. En ese sentido, a través de su experiencia, busca enviar un mensaje de positivismo ante el padecimiento; ya que, como ella misma explica: “En mi proceso encontré que no se trataba de luchar en contra de una enfermedad, sino de aprender y fluir con ella”.

 

ENFOQUE CARIBE: TENIENDO EN CUENTA QUE CUALQUIER ENFERMEDAD DE ALTO RIESGO TRAE GRANDES CAMBIOS PARA LA VIDA DE UNA PERSONA, ¿CÓMO SE SINTIÓ CUANDO SE ENTERÓ DE SU PATOLOGÍA Y CUÁLES FUERON LAS PRIMERAS DECISIONES QUE TOMÓ AL RESPECTO?

DIANDRA IGUARAN: Al principio me sentía como si estuviera viviendo una pesadilla y que en cualquier momento podía despertar; es una situación que nunca imaginé vivir, mucho menos a mi edad. Tan pronto pude esclarecer mis emociones y pensamientos, el paso siguiente fue buscar profesionales con experiencia que nos brindaran confianza y seguridad; por esto, decidimos trasladarnos a otra ciudad. Aunque tenía la certeza, desde el primer momento, que estaba en las mejores manos, las de Dios.

 

E.C.: ¿CÓMO FUE SU VIDA DURANTE LA LUCHA CONTRA EL CÁNCER Y QUÉ LA ANIMÓ A NO DESFALLECER?

D.I.: Mi vida fue normal, con cambios, pero todos positivos. Le encontré un sentido diferente a dejar de tener una vida activa, como la solía llevar, y estar enferma; a todo lo que parecía ser terrible, le di la vuelta y se convirtió en una oportunidad para crecer en todos los ámbitos; además, me permitió afianzar los lazos con mi esposo, hijos, familia y amistades; pero, sobre todo, pude descubrir lo maravilloso que es tener  una relación íntima con Dios; la confianza de que con Él todo sale bien, fue clave para mi proceso.

 

E.C.: ¿QUÉ ENSEÑANZAS LE DEJÓ HABER PASADO POR UNA ENFERMEDAD COMO EL CÁNCER?

D.I.: Muchas: me enseñó el valor de tener dos piernas para levantarnos, una cabeza para pensar y un corazón para dar amor; que en la gratitud siempre está la clave para tener una vida feliz y sin tantas complicaciones; solo cuando damos sin medida y sin esperar nada a cambio, recibimos mucho más de lo que creemos. También, que vinimos a esta vida para cumplir con un propósito y nuestro deber es descubrirlo y hacerlo posible; que no hay nada más sanador que el amor de nuestros seres queridos; y, finalmente, a valorarme más y no poner en tercer lugar mis deseos, metas y sueños.

 

E.C.: ¿CONSIDERA QUE SUS MENSAJES PUEDEN TRANSFORMAR VIDAS? 

D.I.: No sé si puedan transformar vidas, lo que sí sé es que soy una mujer común y corriente, que pudo darle la vuelta a una terrible enfermedad que me hizo tocar fondo para tomar más impulso y hacerme más fuerte. Aprendí a vivir en medio de una circunstancia difícil y ser feliz, soy un testimonio de vida y fe. El cáncer nos ataca cada día, cada vez son más los casos, y solo la fuerza del espíritu y el poder de la mente nos permitirá vencer.

E.C.: ¿QUÉ MENSAJE DESEA TRASMITIRLE A TODAS LAS PERSONAS QUE ESTÁN PASANDO POR UN MOMENTO IGUAL O MÁS DIFÍCIL AL VIVIDO POR USTED?

D.I.: No hay nada más poderoso que la fe, cada quien tiene una manera de llevar su vida espiritual, pero solo la confianza y la convicción en que todo saldrá bien, es lo que nos hará victoriosos. Después de que tengamos vida, todo tiene solución; no podemos adelantarnos a pesares, tristezas y dolores que aún no padecemos. Hay que vivir un día a la vez, el ahora y el presente, y hacerlo intensamente; no quedarnos en el por qué y, más bien, descubrir el para qué. Diandra tomó la decisión de enfrentarse al cáncer con todas sus fuerzas, apoyándose en los recursos que tenía a disposición, como la medicina alternativa; además, realizó ajustes en su ‘look’ y disfrutó llevando gorros, turbantes y boinas; sin descuidar la alimentación saludable que siempre aplica en su cotidianidad. Entre sus planes está continuar escribiendo para el portal ‘web’, además de materializar las metas que se trazó para este año. Finaliza recalcándole a todas las mujeres lo siguiente: “Es importante hacernos el autoexamen mensualmente y chequeos anuales, prestar atención si vemos cualquier anomalía y tener buenos hábitos emocionales; siempre he dicho que todo se trata de un equilibrio entre el cuerpo, alma y espíritu”.

 

Si desea conocer más acerca de Diandra, puede encontrarla en Instagram como: @soloescancer o en su ‘blog’: www.soloescancer.com

Crédito de fotografía principal: Thai Falcon.

Compartir: