EDITADO POR ENFOQUE CARIBE

Aunque fue a los 31 años que tuvo un fuerte cuadro de depresión, Luz Marina Carrillo Torres presentó indicios desde temprana edad. En un principio estaba confundida porque no sabía qué le sucedía, fue entonces cuando decidió ir al médico y le diagnosticaron la patología; en ese momento se dio cuenta de lo grave que era. Para ella, lo más complicado fue soportar los síntomas, pues “sentía miedo, ansiedad, tristeza, pánico, taquicardia, dolores de cabeza que no se me quitaban con nada; sensaciones de quemazón en el cuerpo, frío intenso, temblor, nerviosismo, vómito, náuseas, diarrea; además de eso, pensamientos suicidas”, asegura Carrillo. Un día, luego de pasar meses pensando que era castigada por Dios, se arrodilló en el suelo y lloró por tres horas seguidas; le pidió a su ser superior que le ayudara y recordó el significado de la fe. Empezó a ir juiciosa a las terapias y en cuestión de un mes y medio, ya no presentaba la enfermedad. Esta experiencia la llevó a crear la Fundación Unidos contra la Depresión —FUNIDEP—  e impulsar la Ley de Salud Mental en el Congreso de la República.

La depresión es un trastorno común que afecta a más de 300 millones de individuos, según cifras entregadas por la Organización Mundial de la Salud —OMS—. Las causas del padecimiento son multifactoriales, especialmente, se asocian al aspecto genético, fisiológico, personal o ambiental. La psicóloga María Ilma Pinto, explica que puede ser endógena y exógena; para la primera, el factor principal es el genético, es decir, se hereda esa afección o hay un gen defectuoso; por su parte, la segunda tiene que ver con cualquier evento del entorno, ya sea la pérdida de un familiar o del trabajo. Los que están cerca del afectado, en ocasiones tienden a empeorar los síntomas; “quienes lo rodean también pueden hacerle daño, al no comprender o ignorar de qué se trata; muchas veces la lectura que le da la familia o las personas que están a su alrededor es que es perezoso, negligente o que lo está haciendo porque quiere, pero no piensan que realmente es una enfermedad que no le permite estar activo”, manifiesta la experta.

Esta patología también ha perjudicado a diferentes personalidades del espectáculo, en ocasiones, llevándoles al suicidio. Tal es el caso del vocalista de la banda Linkin Park, Chester Bennington, uno de los casos más recientes; fue hallado ahorcado en su apartamento con un cinturón. Otro acontecimiento lamentable fue el del actor Robin Williams, quien sufría este trastorno luego de que le diagnosticaran la enfermedad de Parkinson. Al listado de quienes se quitaron la vida se suman, Kurt Cobain, el cantante de la reconocida agrupación Nirvana, y Elvis Presley, quien falleció en el hospital después de haber sido encontrado inconsciente en su casa por el consumo de barbitúricos, medicamentos que sirven para sedar a las personas. Por su parte, a través de los años se ha dado a conocer que artistas como Jim Carrey, Britney Spears, Lady Gaga, Cara Delevingne, Owen Wilson, Demi Lovato, Demi Moore, Lady Di y Selena Gomez, han presentado cuadros de este padecimiento. A continuación, Enfoque Caribe le presenta los síntomas más frecuentes de la depresión.

PÉRDIDA DE CONFIANZA EN SÍ MISMO.

DEPRESION 1

Los psicólogos sociales ponen de manifiesto que la pérdida de confianza está asociada a elementos del medio ambiente y genéticos. La psicóloga María Ilma, asevera que “tiene que ver con la parte bioquímica de nuestro cerebro y también con lo social, ya que sus pensamientos son: ‘no sirvo, soy un estorbo’; entonces, ahí mismo, tiende a aislarse, no hablar, meterse en su mundo”. Agrega que la comida que se ingiere es fundamental, pues si la persona no se alimenta bien, el cerebro no tendrá los nutrientes que necesita para funcionar de forma adecuada.

PENSAMIENTOS SUICIDAS.

DEPRESION 2

Quienes padecen la enfermedad consideran la autoeliminación, pues tienen algún tipo de malestar que les lleva a tener estos pensamientos recurrentemente. La psicóloga María Ilma, añade que si se trata de un niño, adolescente o adulto que habla de suicidarse, entonces “hay que prestarle atención, porque es algo que es muy real y ocurre. Además, el afectado cree que con morirse se acabó el problema. Se ven como un estorbo para la familia, ya que en una depresión la persona no siente motivación ni ganas de vivir”, agrega Pinto.  

TRASTORNOS DEL SUEÑO.

DEPRESION 3

La calidad y frecuencia del sueño son los temas de los que un paciente con esta patología se queja; sin embargo, no todas las personas que la padecen tienen este tipo de alteraciones. La depresión se relaciona con el desempeño de las neuronas, ya que presentan un desequilibrio que impide la producción de endorfinas, hormonas que al liberarse proporcionan bienestar físico y emocional. “Obviamente, la persona está todo el tiempo con el malestar y, por eso, duerme demasiado, no tiene ganas de levantarse o no concilia el sueño; entonces, hay un trastorno”, concluye la experta.

DISMINUCIÓN DEL APETITO.

DEPRESION 4

Algunos medicamentos para el tratamiento de la depresión pueden aumentar el deseo de comer o disminuir la apetencia por el alimento; sin embargo, la experta asegura que “por la misma enfermedad, las neuronas se desequilibran y producen una serie de efectos colaterales, por ejemplo, la pérdida del apetito en todos los aspectos”, comenta la experta. De esta manera, se presenta a nivel físico y emocional, ya que la disminución del hambre también se ve reflejada en la actitud de la persona y esto se encuentra muy ligado a la anhedonia o falta de estímulo para vivir y carencia de alegría.

TRASTORNO AFECTIVO BIPOLAR.

DEPRESION 5

En este trastorno existen dos polos: en el primero, el afectado se considera inútil, no tiene ganas de levantarse o alimentarse; y, en el segundo, es cuando el paciente puede estar muy eufórico y activo. María Ilma lo explica así: “Se dan momentos en que las personas se sienten maníacas, están excesivamente alegres y organizan variados planes, es como si sus neuronas se dispararan; luego, viene otra etapa donde hay mucho desgaste del cerebro por fantasear y consumir toda su energía, entonces surge la depresión”.

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