NEGOCIOS

Por: Germán Hennessey

Del futuro podemos decir, entre otras ideas, que no está escrito, que es incierto; otros pueden plantear que el destino ya está decidido; algunos más, que el mañana es producto de nuestros actos del presente. Como dice el poeta Antonio Machado, “se hace camino al andar”. Creo en esta última idea: somos el resultado de nuestras conductas, acciones y determinaciones, incluso de aquellas de las que no tenemos consciencia. Todo lo que hacemos, evitamos, eludimos; todas nuestras decisiones o aquellas que no tomamos; todo lo que afirmamos o el silencio que guardamos tiene una consecuencia. De manera que la primera invitación, el mismo consejo que yo me doy y sigo, es que el 2018 será tal como lo esté construyendo desde ahora.

Su zona de control

Imagine una meta retadora para usted, que hoy parece un sueño o un horizonte lejano. Cuando le pido que imagine es que lo perciba con todos sus sentidos: lo vea, sienta, escuche y huela. Además del resultado en términos de lo tangible o del logro, le pido que se visualice disfrutándolo; así, la escena estará completa. Ya tiene su pequeño Everest, la montaña que desea escalar. Ahora, pregúntese y respóndase: qué sabe para alcanzarlo, qué desconoce y qué puede aprender; qué está en sus manos hacer, que solo dependa de usted; qué aspectos se le escapan, porque dependen de otros o del entorno.

A continuación, dos preguntas: de lo que desconoce, ¿qué se le posibilita aprender, que pueda hacer por su cuenta?; respecto a lo que se escapa de sus manos, ¿qué acción puede realizar, por pequeña que sea, que solo dependa de usted?

La experiencia nos indica que, cuando se actúa a partir de estas dos respuestas, se empieza a trabajar desde la zona de control, aquel espacio de vida en el cual se asume el poder de moverse, hacer y lograr, basado en los propios talentos, habilidades y acciones. Por tanto, el 2018 será un año especial si decide asumirlo desde la zona de control: lo que hará y cómo se comportará, que solo dependa de usted.

Día a día, acción tras acción

En un artículo anterior expliqué el concepto de mentalidad de crecimiento, refiriéndome a aquellas personas que se enfocan en el siguiente paso a realizar y no confían en que por ser buenos o talentosos obtendrán los resultados esperados. Para el 2018, aplicaré esta idea, que es mi segunda invitación: teniendo clara la meta, dejarla a un lado y concentrarse en la serie de acciones que deben ejecutarse. Dejar de pensar que las cosas saldrán bien por merecerlo o ser eficiente en el trabajo, y enfocarse en lo que tenga que realizar. Por ejemplo, en vez de estar atento a la meta en ventas y si los clientes llamarán de nuevo este año, centrarse en un plan de trabajo mensual y semanal, en las visitas y acciones promocionales. Cuando se concentra en “la siguiente acción”, también incrementa su zona de control.

Imagine con optimismo

Cada día me sorprende escuchar a diversas personas quejarse del país, de la difícil situación, de las pocas oportunidades. Los comentarios suelen acompañarse de una andanada de acusaciones, de una larga lista de culpables, y al final, de una descripción negativa del presente y un sombrío futuro. Es cierto que las cifras y resultados en lo económico, social y político son diferentes a los deseados para el país; que somos una de las naciones más inequitativas del mundo y hay demasiada polarización. Si cuando compra una prenda de ropa lo hace porque le gusta y la vestirá con gusto, entonces, ¿por qué comprar una visión negativa del futuro, del 2018? Cuando asume como cierta esa mirada pesimista del mañana, repite esos comentarios y empieza a explicar cualquier hecho como un argumento para el negativismo, ha comprado y se ha puesto el vestido del horizonte perdido.

Mi tercera invitación, la misma que empleo, es ver el futuro con optimismo, alegría, posibilidades y alternativas. Sin dejar de observar los hechos, imaginar un mañana optimista es dedicarse a buscar y encontrar oportunidades, asumir que hay siempre opciones diferentes, que existen diversas soluciones; es salirse de la zona conocida o de confort, para ampliar la zona de control.

Su 2018

Los nuevos 365 días del año venidero son un camino por recorrer. Pasarán de manera inexorable, a la misma velocidad de siempre. Lo que variará es la forma como decida actuar y comportarse. La pregunta es: ¿cómo recorrerá ese camino y cuáles serán sus resultados? Desarrollando su zona de control, con acciones diarias, paso a paso; imaginando un futuro probable y bueno, con optimismo, el 2018 podrá ser su año, el año que decida.

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