SER DE LUZ

Por: Jairo Aguilar Deluque

Soy de las personas que dejó de ver hace mucho tiempo la televisión convencional. Desde que existen plataformas como Netflix, muchos, me incluyo, nos apropiamos de las series; una propuesta innovadora que permite escoger a tu preferencia y disponibilidad. Entre las que me han llamado la atención, hay dos en particular: House of Cards y Sense8. La primera, se desarrolla entre la política y el juego de poder, muestra cómo la ambición del ser humano puede llegar a ser tan determinante en el rumbo de un país. Mientras, por el contrario, la segunda es una obra maestra de las hermanas transgénero Wachowski, creadoras de la saga de Matrix, una película que en el cine rompió todos los estándares por sus efectos especiales y la concepción de un mundo surreal.

Sense8 se desarrolla en varios países del mundo, sus protagonistas son de raza y color totalmente diferentes: una persona de Kenia, Alemania, India, Corea del Sur, Estados Unidos, Islandia, Inglaterra y México. Desde un comienzo, me llamó la atención su trama; 8 personas que pueden sentir las emociones y vivir las experiencias de cada una de ellas en el momento presente, una conexión telepática y espiritual. En sus capítulos deja una enseñanza de cómo se deben superar las controversias que la humanidad vive en el día a día: enfoque de género, nuevas familias, conflictos interraciales, diferencias religiosas; en cada uno, el mensaje clave es la unidad en el amor, solo ella le permitirá al hombre sobreponerse a la crisis por la que está atravesando.

El ser humano es un todo, sea norcoreano o mexicano; cada uno de nosotros, con nuestras diferencias, debemos superar el diario vivir. Hay días que son grises, de lluvia, y otros que pueden ser azules y soleados, pero solo esa voz de nuestro interior es la que nos permite encontrar el camino a casa, y esta no es más que el universo donde todos somos uno y uno somos todos. La serie es el resumen de las enseñanzas de los libros sagrados de la humanidad, una recopilación de lo más creativo de la ciencia ficción y lo más cercano a la poesía y al realismo mágico contemporáneo. Así mismo, es tan pura que es posible encontrarse en cada uno de sus personajes, en la niña rica que lo tuvo todo y no tiene nada, hasta el niño pobre que anhela ser el protagonista principal de una película de ciencia ficción.

La serie se vuelve aún más interesante, ya que todo el tiempo se desarrolla en el presente de los protagonistas; la conectividad implica estar en los zapatos del otro, en situaciones donde, entre todos, pueden encontrar las soluciones en el momento que estén atravesando; son mensajes que necesitamos aplicar en la vida misma. Si trabajamos en equipo podemos evolucionar, pero las sociedades y el ser humano individualista defienden lo suyo en caminos diferentes, primando el egoísmo y el ego. Revolucionar los esquemas es el objetivo de esta, la cual se aparta totalmente del narcisismo en el que hoy se encuentra la humanidad y la ubica en el punto más alto del amor. Sé que como sociedad debemos dar ese gran paso transformador, que nos va a seguir permitiendo existir como especie; no importa en qué lugar del mundo nos encontremos, al fin y al cabo somos seres espirituales viviendo una experiencia física.

Comencemos a abrir los ojos sin juzgar, sin condicionamientos mentales, donde el amor entre los homosexuales o los heterosexuales es el mismo; nada tiene que ver el acto sexual, por el contrario, mucho tiene que ver la condición del ser como tal, que desde que llega al mundo tiene la finalidad de relacionarse con los demás como especie, utilizando de la mejor manera cada uno de sus sentidos. Esa es la verdadera evolución de la raza humana. El ser humano es maravilloso, se nutre de todo lo que su entorno le brinda: lenguaje, cultura, historia y, así mismo, las emociones van determinando lo que va a ser el pasado, presente y futuro de esa persona. Somos una manifestación de nuestras sensaciones; cuando logramos relacionarnos a través de ellas, nace un vínculo muy fuerte que se conoce como la amistad.

La amistad siempre es previa al amor, aunque muchos no lo vean así; cuando no la hay, tarde o temprano terminará, pero si existe, esta será para toda la vida; por eso, ese pequeño círculo que logran crear estos 8 personajes, en cada capítulo se hace más fuerte, porque dejan de ser amigos para ser una gran familia, que, como todas en el mundo, luchan por salir adelante. Sense8 y su mensaje es inspirador, es un llamado a los hombres para construir una nueva tierra, así como lo anhela Eckhart Tolle, donde todos vivamos el momento presente; el pasado ya pasó, el futuro es incierto y el hoy es lo único que tenemos. En el presente, aunque mis emociones sean distintas a las tuyas, se viven por los mismos sentidos que tienes y donde solo el amor es la luz y guía de la especie humana, que, como los protagonistas, debe poblar la tierra.

El mundo hoy es de conexiones que debemos convertir en la fuerza que nos haga llegar al cambio, a romper las estigmatizaciones y las barreras que proponen las religiones, las masas, las clases sociales, los gobiernos de los países, entender que aquella frase cliché de “la unión hace la fuerza” es una realidad que implica, como primer paso, enfrentarlo con amor, que va más allá de las manifestaciones de afecto; se trata de conocimiento propio y reconocimiento del prójimo, que involucran sus experiencias para aportar lo mejor de su ser. El análisis que hoy se basa en Sense8, definitivamente, es un ser humano como un todo.

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