Editado por Enfoque Caribe

Desde siempre, el periodismo ha sido catalogado como una profesión de alto riesgo; en muchos países, ejercer este oficio es sinónimo de peligro, no es para menos, la historia nos ha mostrado que el precio que hay que pagar por contar la verdad es alto; en algunas ocasiones, puede costar la censura, y en los más nefastos, la muerte.

En todos los aspectos, el periodismo genera peligro, pero sobre todo, en los campos de batalla, donde arriesgados hombres y mujeres lo entregan todo para lograr los más desgarradores relatos, excelentes imágenes y construir las mejores historias. Gracias a eso, el mundo entero puede dar testimonio de una realidad que no fuera posible si no existieran estos guerreros que sienten la necesidad de mostrar lo que se vive dentro de los más controversiales conflictos, donde son protagonistas tanto culpables como inocentes, y muchas veces, los mismos reporteros, quienes terminan pagándolo con sus vidas, a pesar de que leyes internacionales los protejan. Sin embargo, bien lo manifestó en alguna ocasión Gabriel García Márquez, “el periodismo es el mejor oficio del mundo”.

Es quizá por esto que el Newseum, museo de periodismo situado en Washington, se ha encargado desde que abrió sus puertas en abril del 2008, de reconstruir la historia de muchos de estos héroes que han sido asesinados y otros que han perdido la vida en combate al asumir el riesgo que implica contar la verdad. Sus 7 pisos, situados sobre la calle Pennsylvania en la capital de los Estados Unidos, ofrecen un repaso por la historia de esta labor desde hace más de 5 siglos. En él se pueden apreciar exposiciones interactivas, así como las portadas de los periódicos más importantes del mundo, donde se encuentran 8 colombianos. Cuenta además con galerías temáticas donde medios como la radio, la televisión y el internet, que son tan útiles para difundir información, son los protagonistas. En total, son 14 galerías y 15 salones los que recopilan cientos de horas de grabación en audio y video, que sirven como muestra de la importancia de esta profesión, que ha sido llamada el cuarto poder.

Este lugar ha sido catalogado el ‘templo de la información’, donde se exhiben desde tiras cómicas hasta restos de lo que fue el muro de Berlín, una estructura de concreto de 45 kilómetros cuadrados que separó a los alemanes y le dio una dinámica diferente a ese país y al mundo el siglo pasado. En su interior, recopila además objetos históricos para el periodismo, como una camioneta blanca impactada por tiros de bala, que en su momento fue utilizada por un equipo de reporteros de la revista Time para el cubrimiento de la guerra de Los Balcanes, en la década de los 90.

También se exhiben algunos objetos del periodista colombiano Jaime Garzón, quien fue asesinado el 13 de agosto del 99 y del que hoy aún se desconocen los móviles de dicho asesinato.

Su tecnología de punta, llamativos espacios y atractivos llenos de historia, le da la posibilidad a los visitantes de interactuar con cada uno de ellos e incluso, ponerse en la piel de estos valientes y jugar a ser periodista, aunque sea por unos minutos, esto es suficiente para que entiendan la realidad que encierra a este pequeño mundo y lo que debe vivir un profesional de la información en un campo de batalla o cubriendo un hecho noticioso, así como también se les permite ponerse a prueba tomando decisiones difíciles que en algún momento estos hombres tuvieron que tomar para el desarrollo de su labor.

En este espacio, hay además una sala dedicada al 11S, un hecho que partió la historia de los Estados Unidos en dos y se muestran las portadas de cientos de periódicos alrededor del mundo haciendo el cubrimiento del ataque a las Torres Gemelas. Justo enfrente de ellas hay depositados restos de chatarra y escombros que dan muestra de lo que fue el hecho. En otra de las salas, se puede ver el registro periodístico de los últimos 400 años; que incluye piezas como el inicio de la Segunda Guerra Mundial, un hecho importante para la historia de la humanidad.

Pero es el salón que recoge las fotos y datos de periodistas asesinados en el ejercicio de sus funciones el más conmovedor. Esta amplia sala, nos muestra los rostros de los valientes que un día tomaron la decisión de enfrentar el miedo, armarse de valor y contar al mundo la realidad de los hechos; tan desafortunados que quedaron inmersos en su camino por obtenerlo.

Por eso hoy, Enfoque Caribe hace un reconocimiento a la labor de los héroes de la información, que hacen posible enterarnos día a día de los hechos más significativos que se desarrollan alrededor del mundo y que no sería posible conocer de ellos si no fuera por esta labor.

El objetivo de la creación de este monumental recinto, templo del periodismo, es ayudar a que el mundo entienda mejor el papel y ejercicio de una prensa libre.

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