Dibulla es reconocida como una zona de gran diversidad cultural y ecosistémica. Su límite al norte, acaricia el Mar Caribe; y el sur, besa la Sierra Nevada de Santa Marta, siendo un territorio privilegiado por su excelente ubicación sobre la troncal del Caribe.

Su población está conformada por comunidades afrocolombianas e indígenas como: Arhuacos, Wiwas, Koguis, Arsarios, Malayos, y un amplio grupo de población mestiza. Es la tierra donde todos son una sola familia, distinguida por su hospitalidad.

Está constituido por 6 corregimientos deslumbrantes: Palomino, Mingueo, Las Flores, Río Ancho, La Punta de los Remedios, Campana y la Cabecera Municipal;  concurridos por turistas nacionales e internacionales, que aprovechan la oferta de alojamientos rurales, hostales y pequeños hoteles. Además de las vivencias del trabajo campesino, artesanías y toda una multiplicidad gastronómica como dulces, arepas de palo; y el auténtico sabor de pescados y mariscos.

Es el lugar ideal para volver a  nacer. Un territorio fértil, con caudalosos ríos cristalinos, como el Cañas y la Boca del Jerez, que desembocan en el Mar Caribe. Cuenta con   maravillosos balnearios como El Bosque y La Poza, donde la naturaleza habla por sí sola, frente a la encantadora y turbulenta brisa del mar, que hace agradable el clima en sus prodigiosas playas.

En su afán de fortalecer el turismo, la alcaldesa, Silvia Ospino Bermúdez, ha venido trabajando en el diseño de grandes proyectos; entre los que se destacan: la construcción, el mejoramiento y la accesibilidad del transporte Vía Mingueo – La Sierra; diseño para evitar la erosión costera y fomentar el turismo, desde la Boca del Río Jerez hasta La Punta de los Remedios.

Asimismo, también se trabaja en la edificación de parques en la localidad, la Casa Cultural que llevará el nombre del ‘Cantor de Fonseca’, Carlos Huertas Gómez, donde propios y visitantes podrán disfrutar y conocer historias del municipio, y apostarle al impulso del ecoturismo en esta región del país.

Su idiosincrasia es notoria. Cada 1 de junio y 12 de octubre, se celebran las fiestas patronales, en honor a la Virgen del Pilar, que reúne a miles de fieles y devotos;  entre otras como: Santa Rita de Cassia, en La Punta; San Martin Tour, en Mingueo; y Virgen del Carmen, en las Flores y Rio Ancho.

Existen otros atractivos turísticos, llenos de todo el esplendor del paisaje, como la escultura del campesino y conocido curandero Thomas Campo Arévalo, acompañado de un burro. También se destacan, la Chimenea y las comunidades de Pedregal, San Pedro de la Sierra, Dumingueka en la Sierra y San Antonio en Palomino.

Dentro de sus festividades, se resalta el colorido del Carnaval de todos, en el corregimiento Punta de los Remedios, el festival del plátano en Dibulla; y otros, como el Reinado y Festival del Mango y el Banano en Las Flores, Festival del Coco en Palomino, y el encuentro de las etnias en Mingueo. Todas estas actividades,  resaltan las manifestaciones del folclor, los usos y las costumbres ancestrales de estos pueblos.

El progreso de este municipio de influencia española, afrodecendiente y  de asentamiento guanebucan,  se ven representadas en las arquitecturas contemporáneas. Igualmente, se resalta algunos modos anteriores y actuales de comercio y producción  como el plátano, mango, chipichipi, cacao, almeja, ganadería,   transporte terrestre, elaboración de cayucos y otros.

De esta manera,  este municipio de auge y desarrollo turístico, agrícola y acuícola, se hace atractivo para el turismo;  tanto así, que hoy es la segunda actividad económica más importante después de la pesca artesanal.

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